La poesía de Javier nos permite saborear la locura. Sus versos convierten las palabras encendidas en un inolvidable encuentro que nos recuerda que no existe la ausencia en un mundo lleno de letras. Olvidada Ella habla pero, ¿Quién la escucha? Quiere ser atendida para que no se quede en el vacía su lucha por eso ella sigue decidida La brisa continúa por los suburbios de una ciudad que a ella parece haberla olvidado, en la que ya no reverdecen los prados y en la que se sigue rezando a Dios Ella, altanera y maleducada, ciega, cansada de ser invisible, decide dar una última estocada hacia quien nunca la entendió, por más que parezca imposible Hallóse en el funeral de ella la gente, esa misma gente que la ignoró. ¿Cuál era su mensaje? ¿Acaso importa ya? Lo que les interesa es que falleció. 35 grados El reloj marcaba las doce, las horas a tu lado se sentían eternas. ¡Oh, clemente! Vieja calle empedrada donde juntos no...
Espacio de publicaciones culturales donde la palabra del otro se transforma en poesía. Aquí mostramos el arte de poetas locales e internacionales. El poema abraza con fuerza y nos inspira a recorrer ese hermoso camino de la literatura desde Ecuador hacia el mundo.