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Ena Victoria Ramírez (Colombia)




Si nunca has contemplado el rojo de los ríos, como vas a saber que es la poesía. Ena, se rebela, y se reinventa en cada verso sentada al borde del viento, ese que la despeina, ese que la abraza, ese que la deja sin habla. La poeta nos canta en las tinieblas, pero su palabra es vida, e ilumina el camino absurdo hasta volverlo un mar de sentimientos que place nadar una y otra vez de orilla a orilla. Su sombra podrá quedar las veces que quiera en el espejo, pero sin duda sus letras se volverán eternas.

Interpelación

Por qué imprimirte en blanco,
por qué no en agua, en piel, sobre arena fría.

Por qué no grabarte en el paladar y llevarte de compras.
Que te enteres de las conversaciones en la isla,
del desdén que se cuela en los estantes,
del ladrido maloliente que pasea la noche.

Que te mires en los ojos del vagabundo
en vez de insistir en tu desolación.

Por qué no atosigarte hasta reventar:
que des cuenta de los tornillos que el hermano
pule cada noche en sus prótesis cansadas.

Por qué insistes, palabra, en el seno, la rosa, el sueño.
¡Corre detrás de la raposa que hurga el trigo!
¡Consuela a las madres en las plazas!

Ay, pero qué sabes tú,
si nunca has contemplado el rojo de los ríos.
Si lo único que has hecho
es embelesarte en el vuelo del colibrí.

Mutismo

Sin nada que decir
sentada al borde del viento

como brújula
que pierde el sur.

Agencia inmobiliaria

Pintas la casa
―solo lo necesario―
cubres paredes maltrechas
como velando tu culpa.
Pones un aviso:
se vende, cuatro piezas
sin remodelar.
Luego clausuras las ventanas
sin saber que ella sigue allí
exhibiendo sus años
y la oscuridad de sus pechos.

Dejas las flores
como último acto de rebelión.

Pregunta

¿Quién soy yo ahora que el letrero
“Cerrado por demolición”
cuelga en mi frente?

Boceto 

¿Esta soy?
¿La que sueño?
¿La que quiere ser?
¿La que se lamenta
porque no la miro?

La que canta en tinieblas
con papeles escritos sin nadie.

La que encuentras desnuda en tu calle
dando a luz el dolor que no conoces.

Soy el rostro desdibujado y la mendiga que rechaza el vino.
Soy la mujer que traza cuarenta y siete veces su sombra en el espejo.

Biografía

Ena Victoria Ramírez Peñuela. Ipiales, Nariño, Colombia, 1968.
Poeta y médica

Ha participado en lecturas y en talleres de poesía coordinados por Federico Diaz-Granados, Fredy Yezzed, John Galán Casanova y Jaime García Maffla. Desde 2015 participa activamente en el Taller de poesía de Domingo Atrasado que dirige Federico Cóndor.

Su libro “Tu Nombre en la Piedra”, fue finalista en el Concurso Internacional de Poesía Paralelo Cero 2019, organizado por el Festival de Poesía Paralelo Cero y El Ángel Editor, Quito (Ecuador), aparece en la antología del 11 encuentro internacional de poetas en Ecuador, Paralelo 2019 y ha sido publicada en revistas electrónicas de poesía como Literalidad.

Radica actualmente en Bogotá (Colombia).

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