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Alex Arias Peña (Ecuador)


La poesía de Alex nos encontrará en cada dimensión. En su palabra se me escapa la vida y terminará embrujándonos el alma con su lujuria poética. El exquisito verso que declama construye recuerdos y emociones donde jugaremos con las fragancias hasta congelar los sonidos. Leerlo es un crimen celestial mientras las rosas deliran y las paralelas intenciones se desorbitan. Al final perderemos la vida sin reparo en montañas nevadas de suspiros.

Versos Discordantes
Fragmento del libro (El Beso de la Muerte y la Danza de las Sombras)

Medieval y oscura es la decadencia de sus labios.
Rosa  descarada de gestos arrogantes.
Fascina mis sentidos, es un crimen celestial.
Emociones abstractas parecen preocupantes.
Eres remedo de ángel mi diosa inmortal.

Qué delito el tuyo, me estrujas los sueños, violentas mis sombras y matas mi alma. Es que me has encantado ¡oh hechicera seductora!… me vez penando y no me das de las nubes eclipsadas que te adornan la boca, ¡qué muerte quieres para mí, sino es en ti!

Eres solemne destructora, una diosa ignorante, no del mundo, sino de este delicado amante, que finge ser plebeyo para contemplarte, lejos te ataría las manos y encadenaría tu boca, para embrujarte el alma debo decapitar algunos poemas, tomar la fotografía de la eternidad y encadenarla al péndulo de tus labios.

Serena y condenada un lujo es tu mirada.
Qué el alma y la cordura en mi tiene aprisionada.
Te miró y desespero, ¿acaso eres lo que quiero?
Te mato con silencios, serás uno de mis lamentos…
Oh diosa destructora, mi alma, si la tengo de ti es esclava, dudo poseerla pues la he vendido, para poderte ver, y ¡Qué si esto es la muerte! ¡Qué si esto es la vida!... Una dama destructora, eres cruz delatora… ¿me darás a beber de tu vida? ¿O tendré que asesinarte a besos? Al menos antes de morir la dejare que decida, diosa condenada.

Un libro a la asesina
Fragmento del libro (El Beso de la Muerte y la Danza de las Sombras)

“Qué descaro el de la muerte,
Que no me permitirá ya verte”
Eres una casa muerta de abandono, tus paredes como brazos calor me daban, las ventanas de la muerte como labios de tu piel me hablaban y el secuestro de tus labios mi alma encadenaba.
¡Qué luna más pretenciosa! se estrella en tu sonrisa. Eres cuna de mil males y amor de pesadilla.

Me lo has quitado todo, pero por ti vivo, voy hacia ti, eres un mal inevitable.
Eres el ángel de penumbra que cuidará de mi tumba,
Es que no vez todavía que aborrezco tu compañía.
Te amo como a la cruz que me clavarás en la espalda.

¡Inclemente, no sabes de dulzura, me matas a besos y es tu sombra la que me cura!
Te acaricio entre miradas y tú estás tan distante.
Te escribo mil canciones que no pueden abrazarte.
Al borde del abismo, al pie de la penumbra, eres tú lo que diviso, serás tú mi tortura.
Es que entre palabras se me escapa la vida, dale un libro a una asesina y te matará a versos, luego te destrozará con poesía…

¡Qué descaro el de la luna!,
Que desaparecerá sin tu sonrisa.
Eres de versos abstractos
De silabas enceradas en la yugular
De arpegios, y de besos mandar a matar.

Dale un beso a una asesina
Y será tu última oración.

Endecasílabos infernales 
Suéñame en endecasílabos,
Versos infernales y de purgatorio,
Para en tus ojos ir al paraíso.

La trinidad; usted y yo, pacto con el diablo,
no iré a buscar a Beatriz.
Pecados; todos cometidos por ti.

Lujuria poética.
Avariciosa, codicio tus besos.
Podría comerlos infinitamente.
Iracundo y dolido de penumbra consumido.

Herejía; por llamarte diosa del infierno.
Fraude; engañé al diablo con versos.
Traición; vendí mí alma al diablo en tus ojos.
Para verter sonreír y decapitar mis sueños.

Recuérdame en sonetos.
Nueves círculos y secretos.
Un beso por cada pena.
Me gustas cuando cantas.
Desfiguras a la poesía.
Yo pecador, por ti fui al paraíso.
A asesinarte. 

Versos espectrales 
La raíz cuadra de tus formas,
desorbita mis paralelas intenciones.
Sospechaba de tus sentimientos primos,
Indivisibles para mi soledad y ternura.

En la raíz que cuadra con tus labios.
Sepulté los infinitos forzados.
De nuestra incongruencia.
Soñarnos sin espacio o tiempo.

Yo siendo algebra necia,
y tu una rosa desierta
Y el argumento que luce asimétrico,
a razón del cuadrado perfecto
de tu cuello, olor y cabello
Donde sepultaré mi sonrisa.

En cero y en sombra
En sonrisa de tres, cruel otra vez.
Quedará el triángulo y exaedro
De los sueños cardinales que quisimos tener.

Elevarnos a la máxima potencia.
Y romper un beso a la mitad de la ciencia,
Indivisible para dos que distinto se sueñan,
Y la ciencia los asusta.
La poesía los trastorna.
A cortar el amor.
Dejarlo sin denominador.

Encadenarlo a los infinitos forzados de tus labios
Y la maldad de tu ser.

 “Mis labios iban a socorrer el aire estrangulado de su voz
El tiempo dulce de su boca
La locura nítida de su alma
Y la silueta oscura de mis sueños
columpiando en sus labios”

Princesa de metal atmosférico
Era una luna llena de alma etérea,
congelados sus labios
en montañas nevadas de suspiros.
Su corazón dotado de metal atmosférico
Estrujó mis sentimientos cautivos.

Ella coleccionaba almas;
En botellas pequeñas de cristal,
en rosas disecadas de metal;
en cantos, letras y danzas.

Enigmas y secretos,
su alma es un cofre misterioso.
Confundida con la soledad,
igual de bella y más letal.

Aislarse para contemplarla
en un bosque de rosas.
Jugando con las fragancias,
congelado los sonidos
Rozando a la luna,
besando a la soledad,
Condenando a los ángeles a soñar.

Terror en sus labios.
Suspenso por decapitarlos.
De un diablo rescatarlos.
Sus sueños encapsularlos.

Un reloj es su razón,
Un oscuro hechizo le adorna el corazón.
Una fotografía de su sonrisa.
Será la caricia letal en la cornisa.

En los ojos destrozados
imploro a un ángel desolado.
Con una máscara de cristal
Busco la bufanda negra que abrigará mi alma de metal.

Muñeca de porcelana noble
Teñida de negro como la noche
Con un sombrero inefable
y una maldición adorable.
Y grita una vez más
Princesa de metal atmosférico.
Con sentimientos de cristal.
Y la luna columpiándole en la boca…

Luna decapitada a sonrisas
                                                                                   (Segunda parte)
La luna llena en sus labios corrompidos.
El mar en silencio reza su maldición ancestral.
Con las alas crea sueños es una ninfa letal.

En su rostro el cielo empieza a llorar.
Tejiendo y remendando las estrellas y el mar.
Las rosas deliran y en su alma suspiran.
Por su tacto de espectro a la luna encantar.

La noche con sombrero, sonrojada.
Con sombrilla y lucero, consternada.
Terror en sus labios, decadencia por decapitarlos
Una fotografía son sus ojos,
A los Ángeles condenarlos.

Conservo de un sueño el deleite.
La amnistía y el desmayo.
El exquisito verso que declamo.
Por su presencia fugaz como estrella inerte.
Perderé la vida sin reparo.

Nebulosas interestelares de romanticismo abstracto
Cuando los destellos de la osa mayor
quedaron cubiertos por tus oscuros cabellos,
encendí el reflejo de mi hoguera
y vendí el último de mis sueños,
para que mi estrella de metal fuera.

Las nebulosas crepusculares de tus ojos
de nuevo traen la añoranza de los labios con despojos,
de la Andrómeda consternada…
La mecánica cuántica se usa desmembrada,
para de tus células extraer la magia rota de tus caricias.

El casco de astronauta apenas y oculta mi mirada,
en las fauces del abismo quedan mis afectos desmembrados.
Tus pétalos aún seducen como agujeros negros y cruces,
decidí contemplarte, luna despiadada.
Estrella remendada por mi poesía interestelar.

Las alas que te construí te enviaron a la luna.
Donde el amor es grave según su acento.
Y tu existir es de terror según tus cuentos.
Coleccionando fragancias y corazones lentos.

La condena sensorial que divide tu maldad,
resulta aplicable a la teoría de las once cuerdas emocionales.
Voy a encontrarte en cada dimensión,
Para darte un beso de eternidades y mi maldición.

El vuelo al espacio y la gravedad de tu amor,
hacen que pierda la voz y
 las oscuras intensiones
empiecen a construir recuerdos y emociones.

Antes de irte, mientras dormía mi pasión.
De fondo la luna, estrellas y traición.
Me obsequiaste el beso de la muerte.
Para dilatar mis afectos y mirar dentro oscuro.
La sombra de tu corazón y el reflejo de mi amor.

Una carta con velocidad luz, escrita en la capa de la luna
De sonrisa inexacta y pasión de cristal.
Eres de teoría del caos, verbos, versos y matar.
Al otro lado del mundo y aún me logras tocar
De sueños, de destellos, del tiempo paralizar
En el agujero negro de tu corazón yo quiero reposar. 


Biografía
Alex Arias. Nace en la ciudad de Ambato el 10 de enero de 1993. A partir de los doce años de edad un gusto metódico por el arte y la literatura se tatúa en sus modales. La tragedia espera a la vuelta de la esquina. Dos encuentros desastrozos y terriblemente bellos acarician su etapa de adolescencia. Con literatura antigua y un nexo con el mundo oriental de la mano de una confidente fantasma con la cual comparte un año. Secretos y sueños. Un adiós necesario con una ceremonia de por medio. A la edad de veinte años; la distancia y una creciente angustia lo golpean. Introversión y casi nula intimidad hacen que el arte crezca, dando como resultado su primera novela “El Beso de la Muerte y la Danza de las Sombras” publicada dos años después. Donde los verso, cartas y tragedias engendran un nuevo universo llamado la Ceremonia de los Besos como rituales y la Danza de la muerte.

Constantemente refugiado en las manifestaciones artísticas; escritura, música, dibujo y artes varios. Sumerge sus secretos y crea otros en una íntima soledad que casi duele.

“Si cuentas un secreto, sin pedirle permiso a la dama que te lo provocó, vendrá por tu cabeza” Un secreto, un beso o la muerte. Una inscripción que ha escuchado varias veces. Deberá rendir cuentas pendientes. Los besos y los versos a veces matan.

Tras difuminar nuevos sueños, emprende un viaje distinto, a las sombras, a la Ceremonia de Sacrificio.

Año 2018, La Ceremonia de Sacrificio culminado. A la espera de que los sueños vuelen con alas distintas… contando una historia casi de amor.

- Debes elegir uno de los tres pétalos y esa persona desaparecerá de tu vida.
- No puedo hacerlo -respondí.
- Entonces me iré yo, nunca nos volveremos a ver, no puedes buscarme, no    puedes volverme a encontrar. Nunca.

Han pasado 10 años ya y no la he vuelto a ver. Nunca más, pero los sueños deben difuminarse en imágenes y condenas. En versos, secretos o la muerte. (Alex Arias)

Juegos y versos, cartas y sueños y una poesía que toca el borde sensible de la oscuridad en el alma. Son lo que más seduce en su obra literaria. Poemas a modo de cartas para contar secretos que deberían morir con él.

La creación de la temática de psicopoesía como un género de literatura se ha hecho presente en el transcurso de la obra literaria. Verso con algo contenido psicológico. Al punto de lograr un romance con el caos de la mente y las pasiones que conlleva. Desde la ilusión sobre el amor hasta planear un asesinato estético. Musicoesía surge como una escala que hace puente conjunto entre los versos y los arpegios, conforma una agrupación musical junto con un modelo de recital poético a mono de monólogo. Psicosueños es el fragmento que busca dar a conocer a artista al mundo, mediante la gestión cultural.

Con estos antecedentes encontramos versos que suspirar y tocan los ápices vírgenes y corruptos de la psique. Versos con pasión y esmero que buscan hacer transpirar el alma que casi se ha marchitado.

En 2020 se anuncia la conclusión del poemario manual. Psicopoesía y el asesino de sueños y en tiempo posterior una nueva novela.

Comentarios

  1. Las letras de Arias están cargadas de misterios que inspiran a querer profundizar en ellos. Excelente poeta.

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  2. Excelente escritor que combina los matices de la poesía, fantasía y nos invita a soñar despiertos, intrigante, osado, totalmente recomendable

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