Ir al contenido principal

Ender Rodríguez (Venezuela)


La poesía de Ender nos abre los átomos para devorar galaxias. El poeta Rodríguez es un obrero cultural de lo real e imaginario. Nos embriaga con sus letras porque el verso es un wiskie en un orgasmo. Nos pinta bosques y al final del arco iris el único tesoro que encontraremos será el de sus palabras.  

Ars poética
A Wafi Salih
Un poeta es un obrero del absurdo
a veces
otras un ser rascándose el espíritu

Mis poemas solo me dan hambre
en el caos más sagrado
los poemas no me dan dinero ni poder

Mis poemas son tan inútiles
que abren mis átomos
como si me dieran a devorar galaxias

Un poeta es alguien invisible para lo real
es un verso raro al inframundo
un incendio en las tripas

Un poeta no es un dios ni un demonio
ni ambos asesinándose con una selfie
un poeta es un versero en un pajonal
un óvulo blanco que habla
otras veces no es nada
aliento a verrugas púrpura

Un escritor se dedica a gastarse la vida con palabras
como un niño torpe y trabalenguas
o un tipo que juega con soles
en un hielo

Un poeta ojalá fuera un wiskie en un orgasmo

No todos los poetas pueden serlo

Solo a veces
e incluso algunos
lo son

Morir
                                                                      A Jesús Montoya y a Yanis Díaz
Cuando muera
danzarán sobre mis huesos
perros locos y hermosos
y los sepultureros dulzones
harán el amor con espantos y uvas
y el caos estará vivo
y apocalíptico de nuevo


Cuando muera veré a mi padre
el “cara pálida”
y nos embriagaremos
de nuevo
como cien años atrás 
cuando éramos unos decrépitos ancianos
y amábamos el desvivir

Notas i )4(3)1)U/$ i
                                                                                   A Stephani Rodríguez
En suspensión me elevo sobre los roedores
que crujen dentro de mariposas
mientras levitan agujas
y dejo de reír en una ciudad
sin hombres ni autos
y donde la lluvia funciona al revés


No es muy posible hacer poemas dentro del refrigerador del infierno


Ya sé que dirán que era gatillo fácil
pero grullada desnudista
y que además vendería a mi madre
por dos cigarros y un mal ron

Ya sé que lo dirán


UES volantes
                                                                                                  A Javier Eli
Detrás del arco iris 
no hay nirvanas de cereal
o autopistas de oro

Detrás del arco iris
solo hay agujeros blancos
para no morir jamás

Cosas de letras
                                                                  A Lizzie, la poeta del refrigerador
Ser cosmólogo a domicilio
y por sesiones
podría ser más rentable
que ser poeta


La “bolsa de valores literarias”
ha bajado mucho
de valores
y hasta de poesía


Me apunta con un dedo un poema
enroscado en alquitrán,
se burla
y se hace de la vista gorda
el muy genial
y desgraciado


Pinta un bosque consonántico
y piérdete en él como verbo extranjero
me dijeron


El muy “Premio Nacional Las Letras”
no ha comido hoy
ni mañana
qué caso tiene
letrarse tanto
el ayer
                 

Biografía
Ender Rodríguez (San Cristóbal - Venezuela. 1972)
Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral.
Ha publicado: Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca -  cuentos grotescos (AMAZON, 2017), Creactivo II (AMAZON, 2017), Poemas Absurdos (LP5 Chile, 2020), y VISO Poesía visual, objetual y collages en Venezuela (SABERULA, 2020), entre otros libros publicados en internet, y en físico como coautor. http://enderodrigueznomeempoeme.blogspot.com/

Comentarios

Entradas populares de este blog

Isabel Carvajal Gómez (Ecuador)

La poesía de Isabel nos adentra en los caminos de la manipulación, violencia y los detalles del amor. En los versos de la escritora Carvajal encontraremos la receta para luchar por nuestros ideales y convertirnos en el grito de libertad. Bienvenidos a la esperanza por dejar atrás la oscuridad y llegar a esa orilla de luz. Se te olvidó la anestesia Disfrazabas de amor tu menosprecio y manipulación. Fingiendo cuidados, me controlabas para luego hacerme sentir culpable. ¡Y cuánto me dolía creerme la causante de dañar nuestro amor! ¡Cuán insignificante me sentía e inmerecedora de tu amor!   Sedada, aturdida y somnolienta por tu engaño disfrazado de pasión. Y sí, en el fondo, me daba cuenta de lo que pasaba, de lo que hacías... Porque me sedaste. Pero se te olvidó la anestesia.   Me inmovilizaste, pero aún seguía consciente. No podía reaccionar porque me podía más este amor que te tenía, porque mi cuerpo no se resistía a tus caricias, porque mis labios perdían la batalla ante tus b...

Carlos López Sarmiento (Ecuador)

En la poesía de Carlos los corazones perdidos encuentran su refugio.  Los versos del escritor López Sarmiento susurran de pasión en el aire mientras aparece la calma en nuestro último suspiro. La vida se ira deslizando en cada lectura, de tal forma que el tiempo se volverá un destello de esperanza que renace una y otra vez en el mar de los sueños que navegaremos con el autor. "Melancolía" Soy el príncipe olvidado  de un reino que nunca fue,  donde las sombras danzan,  y el dolor se convierte en mi fe.   Melancolía, dulce compañera,  en tus brazos encuentro calma,  bajo el manto de la tristeza,  mi corazón encuentra su alma.   ¿Qué queda de aquellos sueños,  de amores efímeros y fugaces? Solo el eco de un suspiro,  y el recuerdo de viejas frases.   En esta vida de ilusiones rotas,  donde las estrellas son mentiras,  busco refugio en tu abrazo,  en tus lágrimas que alivian mis heridas.     "Eternidad" Ent...

Lorena Salazar Suquilanda (Ecuador)

La poesía de Lorena parece que vive en el viento. En sus versos es posible explotar desde adentro y perder no solo el juicio, también el aliento. Vamos por la vida tropezando entre líneas viendo a la poeta Salazar recoger el asombro y escribirlo a la intemperie mientras saboreamos el cuerpo de su texto. En el vilo de sus manos, su palabra se atreve. La odalisca No puedo pedirte que no te marches, Los fantasmas de mi closet,  se cuelan en el tiempo  y dicen a gritos  que la noche  será espesa  y fría si te vas.   No puedo atreverme a no tocarte. Caminar ingenua en tus lagunas  y arriesgarme a no beber Acampar en tus fangos Abismos estridentes Bañar mis manos  deshabitadas si te vas.   No puedo escribirte sin dejar de saborearte Encontrarte en el olor a tamarindo Imaginar tu lengua aleteando como abeja Posándose en mis flores  abiertas al rocío Gotas frías Evaporadas Si te vas.   ...