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Christian Efrain Castiblanco Baquero (Colombia)


La poesía de Christian llevará nuestro corazón al punto de dejar de latir. En sus versos escucharemos el grito desesperado, sentiremos lugares donde la brisa es el llanto de los cielos y la naturaleza nos hablará incansable por medio de las palabras del joven Castiblanco.  Aunque todo finalmente nos mata, la esperanza sigue siendo sublime.  En sus letras encontraremos el camino, nada nos exime de la desgracia y mientras viremos las páginas brillantes que adornan sus poemas la cosecha de su obra tendrá al lector en vilo hasta el final.

Cobija llena de pelos
Fría era la noche y el susurro del viento parecía un grito desesperado, pero más desesperado era el llanto del indefenso animal, quizás abandonado. Suplicante su melancolía quería saciar su hambre, sed y sentir de nuevo calor.
Ese calor que sentía en aquel hogar que de pequeño tenía y donde todos parecían quererle. Nunca le faltó su plato de pepitas, su agua limpia y su camita, esa maravillosa cobija llena de pelos, hecha de algodón que tanto le aguardaba del helaje de las noches.
Ahora con frío y la ausencia de todo, espera con sublime esperanza a que aquellos que le decían” lindo cachorrito” volvieran a aparecer y todo fuera una pesadilla.
Nunca llegaron, muchos pasaron y apenas le miraron. Ni un pan, ni una taza de agua, solo miradas indiferentes llenas de un afán insensato.
La espera cesó, cuando sus costillas se pegaron al pellejo y con su corazón a punto de dejar de latir, vio una luz que iluminaba un rostro de alguien que parecía bueno, con una cobija llena de pelos en la mano y una lágrima rondando por su mejilla.
El manifiesto de la naturaleza
Y lloran los cielos, los vientos se enfurecen.
 Irma y Katrina, arrasaron sin medida,
aquí lejos de sus brazos de furia, no entendemos de sus razones,
es el manifiesto de la naturaleza.
Que protesta por la acción de una sola criatura,
que acaba sus mantos, corroe su entraña y mata sus criaturas.
¡Soy tu madre, malagradecido!,
maldita la hora en que el Hacedor te encomendó mi cuidado…
gime desde adentro, tumbando las moles horrendas,
grita en los vientos, levanta las aguas y ahoga los cimientos.
Por la codicia del homo toda la Creación sufre,
injusto para el jaguar, para el pez y las aves.
 Destino y desgracia temporales.
Es la consecuencia del egoísmo del bípedo inteligente, que acaba con su casa,
el manifiesto de la naturaleza dictará la desaparición de los que hoy viven.
Pero todo volverá a empezar y los gritos serán callados por la ausencia de las manos que provocaron su propio descenso.
Las basuras serán molidas en las lavas, los rascacielos volverán a ser arena y el asfalto será sabana verde,
y nosotros, seremos un triste recuerdo, fósiles olvidados; enterrados en la historia.
Descansará al fin la madre de un hijo mal parido.

Tan solo quería vivir
Brisa, olor a pasto fresco.
Calor y los primeros besos de mamá.
Tan plácida parecía la vida, una luz en mi llana existencia.
Pero todo cambio de color, sombras que gritaban sin entenderles,
me arrancaron del seno materno.
Antes de tiempo me quede solo,
viviendo en lugares sin brisa y con olor a pasto, pero a pasto podrido.
Aquí nadie quería vivir, parecían mudos esperando lo inevitable.
Fui fuerte para no desfallecer,
tan solo quería vivir.
Hasta que llego el día,
en que no vi más la luz.
Fui llevado en una procesión casi eterna,
donde hojas brillantes me esperaban.
Con la arrogancia de quitarme lo que solo era mío…
Luche, pero su filo fue más fuerte.
Brisa, olor a pasto fresco.
Calor y los primeros besos de mamá.
Los volví a sentir por un lapso efímero,
igual al terrible dolor que me quito el derecho de existir. 


*Corralejas
Teatro macabro, de bárbaros inconscientes.
Que, con garras insanas arrancan vidas por diversión.
Otras voces claman vociferando, que es tradición y cultura.
Mas es una matanza consentida por ambición, un teatro romano en plena era moderna.
Una fiesta de sangre y fuego,
que mata inocentes incapaces de defenderse.
Rodean la arena los cobardes ávidos de pan y circo,
ríen los patrones a salvo en la tribuna alta.
Carraleja asesina, nido de psicópatas ignorantes,
cementerios de criaturas indefensas con alma,
donde se cosechan maldiciones, para los autores alcahuetes
y los participantes insesatos.

*En Colombia, Sudamérica las carrelejas son una fiesta popular de la Costa Caribe de Colombia en la cual se lidian toros en un redondel de arena. En este arraigado espectáculo se llevan toros de lidia y caballos para la faenas, así mismo las personas pueden entrar por su voluntad al ruedo.

Holocausto sin fin
Claman por su vida las inocentes criaturas,
lloran por su corta existencia.
En su idioma preguntan angustiados,
¿por que...se les quita su derecho a vivir abusivamente?

Vidas perdidas y acongojadas,
por tradición, por cultura o ciencia.
Holocausto sin fin que extingue seres que sienten.
Mantenidos prisioneros al consumo de masas insaciables,
criaturas "inteligentes", justificando su barbarie,
en inventos superfluos que matan... 

Biografía
Tabio, Colombia 1990. Bachiller Técnico Industrial en el Instituto Técnico Industrial de Facatativá, estudiante de Comunicación social de la Universidad Minuto de Dios. Integrante de la Escuela de Literatura en Facatativá desde hace tres años, editor desde el 2017 del Blog de poesía Letrologias, PoemiandoAndo donde publica producciones literarias de sus colegas y propias. Ha participado en distintos recitales de poesía en municipios de Cundinamarca como Funza, Mosquera y Sopo, así como en el Encuentro internacional de escritores TunjoFest 2018. Tiene colaboraciones publicadas en la antología, Bitácora de la memoria y Leer es mi cuento.

Comentarios

  1. Felicitaciones Querido Christian 🎆 tus versos son magia rodando en el universo de lo infinito

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