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Aníbal Bonilla Flores (Ecuador)


La poesía de Aníbal es bendecida por la abundancia. Bonilla se abraza con la eternidad de la palabra con el resplandor de la aurora. Sus versos los veremos nacer en la plenitud de la tarde y nuestro corazón latirá con el gozo de una lectura que nos ilumina con el conjuro de fragmentos húmedos. Sus letras son la exhortación de las ideas desde el alarido inicial hasta convertir nuestros ojos en esclavos de su canto sagrado. 


SEMILLA DEL HIJO BUENO


Yo te vi nacer

como pan

como roca

como semilla,

en la plenitud de la tarde.

 

Yo te vi abrir los ojos

desde el alarido inicial

como pequeño pájaro

que extiende sus alas 

en la proximidad

de horizontes desconocidos,

de vientos capitales.

 

Tu identidad de hijo bueno

brota con el amanecer

detenido en el umbral

de las parábolas

y la heredad bíblica.

 

Eres el nuevo pescador de hombres

bendecido por la abundancia

del agua.

 

Paulatinamente

conocerás el camino

de bondades

y el túnel que conduce a la oscuridad. 

 

Tu corazón late con el gozo de los siervos,

tu sonrisa se ilumina con la gloria de los justos.

 

No padecerás hambre

ni lamentaciones

porque tu canto

será a favor de la ternura

y el verdor del mañana.

 

Eres carne de mi carne,

expansión de la sangre

que brota de los confines

del gozo eterno. 

                                   

(Del poemario "Oda en plenulinio y balada del ángel")


EL DIABLO DE MI CUERPO

 

El poeta

públicamente desnuda la luna

en noche llena.

 

El poeta

delinea cartas profanas

para luego incinerarlas.

 

El poeta

bebe la tragedia

de la insensatez

el memorial

de la amargura.

 

El poeta

juega con nubes grises

que señalan la aproximación

de la penumbra.

 

El poeta

se enreda con la eternidad

de la palabra

con el resplandor de la aurora.

 

El poeta

es un fantasma

sin sueldo fijo

que procura nuevos años

plagados de silencio y confusión.

 

El poeta

recorre la zozobra

de las arterias humanas,

el camino directo

hacia el abismo.

 

El poeta

es un animal

que se despierta

cada mañana

intentando destruir

las rejas de su celda.


(Del poemario “Canto Nocturno”)


ESPERA

 

Mustia mirada

en la esquiva sensación de la tarde.

 

Pretendo tu carne

aletargada en los cauces de la contemplación.

 

Piernas estremecidas en la colmena

que delata la miel del ayer,

conjuro de la manzana devorada

en las entrañas de la habitación

en donde reposan los leopardos.

 

Vértigo de abrazos,

cintura que se contornea

en la espesura de manos pecaminosas

en el aluvión de fragmentos húmedos.

 

Carcajada venturosa,

hostia desenfrenada en el paladar,

huella de una disputa inconclusa.

 

Aguardo tu respuesta en la batalla

mientras las cicatrices palpitan como fragor sin descanso.


(Del poemario “Gozo de madrugada”)

 

CANTO SAGRADO

  

Felonía que rompe corazones,

devoción del gozo oculto.

Intensidad del río en los adioses

tinta derramada hacia la nada.

Reminiscencia de los años mozos

como lenta espera del ocaso.

El paseo del domingo

en la impotencia acumulada de lluvia.

 

Juegos iniciales como estirpe andante

en el vuelo sin tiempo,

quebranto que deviene por la ilusión fallida.

Pasión de sábanas

al fragor de la batalla entre dos serpientes.

Sensación perturbadora del olvido.

Escote para los ojos esclavos,

cuello atado al cántaro del siguiente día,

olor de bienaventuranza.

 

Son los sueños cuya bitácora alerta el diluvio.

Condena que nos deja este clamor poético.


(Tomado del poemario “Tránsito y fulgor del barro”)

 

PIEDRAS EN EL AMANECER

  

Estupor de dos fieras

en el desierto calcinado por el hastío.

 

Duendes que huyen de la contemplación

aturdidos ante el diluvio.

 

Dios en la boca del ausente,

grito lastimero que revela derrotas.

 

Reminiscencia en la balanza que sostiene los huesos

como fatiga y quebranto,

piedras recogidas en el camino hasta el amanecer,

cordura fracturada en la cornisa de nuestros hábitos.

 

Pasión inerte en las caderas del tiempo,

exhortación del fruto prohibido.

 

Miradas calientes en el cadalso azul,

mientras la mentira devora sus ojos de marfil.


(Tomado del poemario “Tránsito y fulgor del barro”)

 

LOS HIJOS

  

El vacío

que provoca

la inclemencia de la madrugada

en el quinto día de la semana,

el no ser.

 

El gesto

que se vuelve aguacero,

el revoltijo de las ideas

los salmos no leídos

el amor con rostro ajeno.

 

El niño

que sueña con la guitarra en sus manos

que soporta la fisura de la roca

que sonríe sentado al pie del árbol.

 

La imagen evocada

en la carpa de circo

el beso genuino

la huella

en cada paso perdido.

 

La melodía en el arrullo

como fragmento de luz,

la gravedad de las aguas

en el acertijo del padre.

 

Los adioses,

ceniza latente

en el fragor de la vida,

herida silenciosa

sombra extendida en la duda

ausencia en la médula del alma.


(Tomado del poemario “Tránsito y fulgor del barro”)


Biografía

Aníbal Fernando Bonilla (Otavalo – Ecuador, 1976) Poeta. Licenciado en comunicación social. Autor de los libros: Selvadentro (1998), Canto nocturno (2000), Quimeras de papel en el umbral de la soledad (2007), ConTextos – artículos de opinión (2009), Liturgia del ensueño (2009), Evocación de la tierra habitada (2011 - 1ra. edición; 2014 - 2da. edición), Oda en plenilunio y balada del ángel (2012), Gozo de madrugada (2014), Tránsito y fulgor del barro (finalista del Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2018), Íntimos fragmentos (2019). Sus textos han aparecido en varias antologías y publicaciones dentro y fuera del país. Ha laborado en radio, televisión y prensa escrita. Columnista de Diario El Telégrafo entre el 2010 al 2016. Promotor cultural. Ex docente del nivel medio. Ha participado en eventos de carácter literario, cultural y político en España, Nicaragua, Argentina, Uruguay, Cuba, Bolivia y Colombia. En el marco del XIII Encuentro Internacional “Poetas y Narradores De las Dos Orillas” 2014, en Punta del Este, recibió la distinción “Idea Vilariño”, en reconocimiento a su trayectoria literaria

Su blog es: www.anatomiadelaparabola.blogspot.com 



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