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Mónica Manrique de Lara (España)


La poesía de Mónica es la caja resonante de las olas. Manrique nos hablará por dentro de los párpados cerrados hasta poder ver su esencia en movimiento.  Sus poemas son el sendero que persigue la vida por eso nos llevará un arcoíris de latidos y escribirá sin descanso en esta danza que lleva su nombre.

 

I

La lentitud del coral en los ojos

se va extendiendo a la certeza de las manos,

el viejo hombre, como el mar,

tiende una red

en la que acoge una luna y su barco

como los peces que quedan al fondo,

por la mañana se quiebra su cuerpo

en el largo camino,

hombre tan joven en el tiempo de los muertos

que fascinados le devuelven caracolas

para llevarse un arco iris de latidos,

teje el hombre una silla de anea al perplejo destino,

suben las olas el olor de sus recuerdos.

 

II

Ama esencia,

tu aroma llega al hueco de mis manos,

agua punzante que gotea por los huesos,

tú me tiendes un sendero

mientras yo te sigo el rastro olfateando,

sombra de cieno que te encajas en mi cuerpo,

este fruto se ha embriagado de rodillas

por no caer fulminado por dios

como un nido desierto,

cierro los ojos, persigo a la vida,

cada noche desnudo a la flor

y en el día le coloco la camisa,

son llamaradas de lágrima y deseo,

como un coche entre la lluvia y el asfalto,

largo artificio, el destino y los sueños,

 

ama Esencia me reclina ante los astros,

 

un gusano se acerca a mi rostro

pero mi cuerpo hace un sentido y lo dirijo,

eres la savia itinerante de un misterio

y quedas fuera ya del árbol de mis ojos.

 

III

Ya deshecha la ruta hacia ti

ha quedado una aguja clavada

en la luz de la luna

y un lagarto sin ojos dormido

en mitad de mi mano,

con la otra tanteo un abismo,

 

subido, como el sol, a la montaña

me declinas sin saliva tu sendero

como una bruma en la luz del desierto,

te has alzado inalcanzable a mi escalera

con los versos que compuso el asesino

cuando hubo un instante sin muerto,

que los dioses desterrados

desenvuelvan de mi cuello tu palabra

y liberen de mi sangre tu misterio,

flor del recuerdo que desciendes

por mi pecho.

 

IV

Fragilidad es la que pace entre los días,

un prado incierto de constancia cristalina,

luego apago la luz,

la oscuridad es lo más eterno

que miraron un día mis ojos,

 te sientas a mi lado,

te hablo por dentro de los párpados cerrados

sobre el baile de la luna

por la caja resonante de las olas,

de este fondo de mar como masa obstinada de seres

que se enlazan de azul y respiran,

quiero escribirte sin descanso, sin manos,

sin cabeza,

como una religión de la incansable persistencia

porque todo

puede caer a un agujero menos tú,

me quedaría tiritando de frío

porque no, yo no soy la autosuficiencia,

te necesito inamovible en esta danza

del cambio continuo,

he de decirte que me encauzas como nadie

en el camino de la luz y de la muerte,

pues del todo renuncio si así

puedo darte la vida,

 

ahora imagino que todo queda quieto

donde aún puedo sentir que permaneces.

 

V

Viento desatado

que abre mi cintura

cuaja luz en sombra

con tu movimiento,

vence con la espuma

sobre el hueco yermo

quédate en mi sangre

hasta el sol nacido

alza flor intacta

por la lluvia muerta


Biografía

Mónica Manrique de Lara (Granada, 1974) es licenciada en Traducción e Interpretación. En la actualidad, compagina su labor como profesora de lenguas en la escuela secundaria con el desarrollo de una vocación poética que ha ido cogiendo fuerza a través de su vida. Ha colaborado en diversas acciones artísticas (exposiciones de pintura, “performances”, recitales, etc.). En los últimos años, ha compartido su labor poética en redes sociales y blogs de literatura. En el año 2019 sale a la luz “El cuerpo de las flores” (Ediciones Escondidas), volumen de poemas y relatos en el que participa junto a otras cinco escritoras. Ese mismo año colabora con una recopilación de poemas en la revista transdisciplinar “Exégesis”, publicación de la Universidad de Puerto Rico en Humacao. Ya en el año 2020, aparecen poemas de la autora en diversas publicaciones culturales, tales como “142, Revista Cultural” y “Revista Altazor”, de la Fundación Vicente Huidobro (Chile), así como en los blogs “Bajo otros cielos” (blog de poesía y geografía) y “Hankover”. Recientemente ha visto la luz “Devoción de las olas” (Isla Negra Editores y Crátera Editores, 2020), su primer libro de poesía en solitario.

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