Ir al contenido principal

Yuleisy Cruz Lezcano (Cuba)



La poesía de Yuleisy es el viaje que hago con los ojos. Sus versos nos nutren con fuego solar hasta el último misterio del alma. La poeta Cruz contempla los sueños y su grito de fuego eriza las entrañas de toda una vida desesperada hasta el punto de mecernos con tranquilidad  en la osadía de su texto.


Sin quejas

¿Cómo puedes quejarte de la vejez?

Te ha permitido de nutrir

al menos seis perros,

cuatro gatos

y numerosas plantas.

Te ha permitido alimentar

una cuna de peces

con fuego solar en las escamas

y te permite dormir poco

para contemplar los sueños de la luna.

¿Cómo puedes quejarte de la vejez?

Te da el tiempo

para contemplar los retratos de nubes,

mientras esperas sentada

en el umbral del horno

de tostar el mundo,

para acoger con pan caliente

y bizcochos

quien se acuerda todavía que existes.

 

(traduzione)

Senza lamenti

Come puoi lamentarti della vecchiaia?

Ti ha permesso di nutrire

almeno sei cani,

quattro gatti

e numerose piante.

Ti ha permesso di alimentare

una culla di pesci

con fuoco solare nelle squame

e ti permette di dormire poco

per contemplare i sogni della luna.

Come puoi lamentarti della vecchiaia?

Ti dà il tempo

per contemplare i ritratti di nuvole,

mentre attendi seduta

sul davanzale del forno

di tostare il mondo,

per ospitare con pane caldo

e biscotti

chi si ricorda ancora che esisti.

*****

 

Origen

Me dices:

¡Ve! Regresa al origen

donde te eligieron,

al misterio último de tu alma,

al grito de fuego de las entrañas,

al primer insulto del respiro

en el recíproco perdón

entre tú y la muerte.

¡Ve! Inflama tus pulmones en el viento

y con voz desesperada deja caer

los ojos entre el reflejo de la placenta,

en el reloj de luz que te dió la vida.

Golpea, con golpes duros

la herida que besa

las manos sin ritmo,

cruzadas sobre el pecho

para no detener el alma.

 

(traduzione) 

Origene

Mi dici:

Vai! Ritorna all'origine

dove ti hanno scelta,

al mistero ultimo della tua anima,

all'urlo di fuoco delle viscere,

al primo insulto del respiro

nel reciproco perdono

fra te e la morte.

Vai! Infiamma i tuoi polmoni nel vento

e con voce disperata lascia cadere

gli occhi fra il riflesso della placenta,

nell'orologio di luce che ti donò la vita.

Colpisce, con colpi duri

la ferita che bacia

le mani senza ritmo,

incrociate sul petto

per non trattenere l'anima.

*****


La vida queda allá

Flota el tiempo

adentro del viejo tren lechero,

raíles viejos cincuenta años,

el viaje parece un caso único

y desesperado.

Lento paisaje, lenta ventanilla,

va más veloz una lombriz

adentro de las patas de un pájaro.

Pero la vida queda allá,

en la estación de llegada,

tierra después de un naufragio,

cruces que cortan ciudades

tocadas del sol.

La vida queda allá

en el amor lejano,

en el viaje que hago con los ojos,

perdida en la mirada

de los árboles que sueñan

la distancia lenta

de mis ojos inmensos perdidos

en el respiro lento del paisaje.

 

(traduzione)

La vida resta là

Galleggia il tempo

dentro il vecchio treno del latte,

binari vecchi cinquanta anni,

il viaggio sembra un caso unico

e disperato.

Lento paesaggio, lento finestrino,

va più veloce un verme

dentro le zampe di un passero.

Però la vita rimane là,

nella stazione di arrivo,

terra dopo di un naufragio,

crocevie che tagliano le città

toccate dal sole.

La vita resta là

nell'amore lontano,

nel viaggio che faccio con gli occhi,

persa nello sguardo

degli alberi che sognano

la distanza lenta

dei miei occhi immensi persi

nel respiro lento del paesaggio.

 ******


La sangre no es

solamente sangre.

Es nutrimiento, oxígeno,

néctar carnal

a imagen de respiro.

 

(Traduzione)

Il sangue non è

solamente sangue.

È nutrimento, ossigeno

nettare carnale

a immagine di respiro. 

******


En boca el orden

Cuento la locura

Resulta corola de látigo

Retumba ambigua. Se propaga

En la flor de viento

Trae descontento

Hojas muertas.

Se queda la tierra del parque

Llena de tumbas.


(traduzione)

Siglema

A bocca d'ordine

Conto la follia

Risulta corolla di frusta

Risuona vaga. Si propaga

Nel fiore di vento

Porta malcontento

Foglie morte.

Rimane la terra del parco

piena di tombe.


Biografía

Nació en la isla Cuba el 13 marzo del 1973, vive en Marzabotto (Bolonia, Italia). La poeta llegó en Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública.

En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura de poemas, poesías, relatos, a la pintura y a la escultura.
Numerosos son los premios literarios donde ha obtenido reconocimientos importantes y las antologías sea nacionales que internacionales en las que son presentes sus poesías. Ha representado su país natal Cuba por dos años consecutivos al Festival Internacional de la Poesía de Tozeur en Tunisia.

Ha publicado 16 libros de poesías en Italia, dos de los cuales en los dos idiomas Español/ italiano, y un libro de narrativa.

De su obra se destacan los libros:

 

“Demamah: il signore del deserto – Demamah: el señor del desierto”, 2019

“Inventario delle cose perdute”, 2018

“Tristano e Isotta. La storia si ripete”, 2018

Pàgina web

http://www.yuleisycruz.com/chi-sono/

Comentarios

  1. Hola querida, un placer visitar tu blog y poder disfrutar de la lectura de tus bellas poesías, un cordial saludo. ¿No tienes para seguir el blog?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Karina Gálvez (Ecuador)

La poesía de Karina es aquella perla que brilla en la noche. Sus versos se convierten en caricias que maniobran a rienda suelta hasta convertirse en nuestro centro de gravedad. Su voz abraza sobre lienzo y lona, llevándonos al remanso de la fantasía donde se galopa de rosa en rosa y donde el poema se convierte en piel. Derramará ríos de prosa para llevarnos a lugares en los que nunca estuvimos, entre el alma y el deseo, llenando madrugadas hasta que el secreto se vuelva luz. Amazona Él, con su amor, me ha raptado como a Antíope raptó Teseo, y una guerra ha desatado entre mi alma y mi deseo.   En vano elevé mi pelta para huir de su mirada, pues sus ojos traspasaron cual sol entre mis pestañas.   Como Hipólita, ceñí en mi vientre un cinto lleno de magia, que él maniobra a rienda suelta en todas nuestras cabalgatas.   Y es que, igual que Belerofonte, sobre Pegaso revuela.  Sus alas, que lo hacen libre, me vuelan a una luna llena.   Talestris y Ale

Paula Andrea Pérez Reyes (Colombia)

La poesía de Paula Andrea es la llama que danza sobre las melodías de cada momento. En sus versos se ha despertado mi deseo y encuentro vida. La escritora Pérez Reyes suspira sobre sus corrientes y mantiene encendida las palabras, los gritos y las líneas de nuestros cuerpos. Me refugio en su escritura para escapar hasta llegar a otro aire, otro tiempo. Ela sobre la laguna de Estigia A Gustave Doré que sigue en la barca Ela va en la barca sobre la laguna de Estigia Ela suspira sobre sus corrientes  Y en un vaivén de venenos para prolongar el recorrido  encuentra  un alma atrapada en una esquina de la barca. La vida es una débil llama que danza las melodías de momentos  Ela es una vela que se mantiene encendida  alumbra sobre la laguna de Estigia El tintineo de las monedas hace contraste entre las moradas de la tierra y el mundo del olvido. Esta noche no viene Flegias Esta noche no nos visitará Caronte Esta noche Ela deja los cuerpos a las puertas del abismo

Andrea Suarez Núñez (Ecuador)

Con la poesía de Andrea tendremos la excusa perfecta.  En sus versos seremos la antorcha en días de campo. Suarez nos derretirá con detalles, empañará nuestros ojos imaginándonos gritos de felicidad. Sus letras tienen un mensaje para el lector: no hay que caer en un abismo por alguien. La soledad en invierno El clima nublado y las manifestaciones de mi corazón  herido y roto combinaron tan bien el día de tu partida,  que empezó a llover cuando mis ojos se empañaron.  Por un momento me sentí consolada por ello,  pero el   dolor seguía inmerso. Fue así como una noche en invierno decidió partir de la compañía de este repulsivo ser, y sin fundamentos  cuestionables, incentivándome así a pedir una entrada para el lugar menos deseado, pero más visitado, la  soledad. Hotel 321 Estoy en la última habitación de aquel hotel que  solíamos ir, imaginando nuestros gritos de felicidad  inaudita, que ahora se convirtieron en noches de  desvelos desde que t