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Alsino Ramírez Cañar (Ecuador)



La poesía de Alsino se pasea desnuda por la ciudad. Sus versos tocan con sencillez la historia que nace en el lenguaje. Ramírez delinea el poema con esa voz que profetiza bajo la luz premeditada que cae. Sus palabras muerden la vida, mientras el horizonte se extingue y se niega al viento, porque el poema es el clamor de la esperanza.

Nunca hubo

Nunca hubo tristeza más desnuda

ni desnudo más extenso

bajo la luz premeditada que cae

y cubre las cosas, los hombres, las palabras.

 

En mi ventana se habla de despedidas,

procesiones de brujas con piruetas de mancos

y pájaros dóciles.

Se habla de los senos ásperos de una patria de sed

de sus prendas inhabitables y sus papeles lívidos,

se habla de garrafas lánguidas y jaurías celosas.

 

En mi ventana se pasea desnuda una ciudad,

una vena zurcida que busca amor.

Se pasean los poemas oscuros junto a

los vicios persistentes de los muertos,

deambulan los ojos tristes del café y la agonía

escondida de la ceniza que desciendo.

 

El silencio de las cosas                                               

(Para Aurora)

 Antes de la luz

iluminando el pájaro

Antes del pájaro

dejando caer una pluma

 

Antes de la pluma

tocando la sencillez de la piedra

Antes de la piedra

que cuenta la historia

 

Silencio,

de la piedra, el pájaro, la pluma

Silencio de la luz en el principio,

ausencia de sentirme habitante

 

Y sumergida en la afonía

Del espacio sin espacio

Del tiempo sin tiempo

Tu voz me conocía, me llamaba

sin palabras

 

Antes de ti

no era en el cosmos y tampoco era,

suceso, calor o sentido

Después de ti

descubierto en el amor, en el rayo que cae, en el agua que se extiende

Pero también, soy en el dolor y la soledad

Y soy, en el retorno al silencio de las cosas


Donde hallé el silencio

No estaba mi nombre

Ni mi sombra

Ni mi lluvia de gotas de universos violetas

 

Donde hallé el silencio

Vi un cuerpo de bruces como toro muerto

Vi un ojo bañado de neón y pregunta

Me vi muerto y callado

 

No era necesario mi nombre

Tan solo escucho el agua en la cual me diluyo

 

Lo que yo tengo

Lo que yo tengo es sangre en la palabra,

sangre de ti y de mí vertida de

esta tristeza interminable.

 

Lo que yo poseo son pájaros

que se niegan al viento y hablan,

hablan sin cesar de la angustia y

la gravedad de los cuerpos.

Yo no sé si esta sangre alcanzará

para garabatear el poema que

decante a mis nautas renuentes.

 

Lo que yo tengo es la ira de tu muerte

encerrada en mis átomos,

las condolencias de mis cabellos,

la historia que muere en mi lenguaje

y un pan que me invita al diálogo

en las mesas silenciosas del invierno.

 

Lo que yo poseo, lo que soy, lo que no fui,

lo ofrezco como excusa para morir

abandonado y absurdo.


Retorno

Solo yo miro el paisaje palidecer?

Solo yo entre las horas amarillas que caen

como hojas de algo extraño y perturbado?

Solo yo escucho el humus de la muerte

de todas las cosas y todos los seres?

 

El vientre me llama

como la voz animal que profetiza

el silencio, la flor removida, la estancia del sueño.

El vientre te llama,

no escuchas el batir de alas en las

bocas de la tierra?

 

Y así como la Aurora regresa al abdomen del cosmos

así veré mis huesos retornar a la fuente materna,

solos, expansivos en la palabra que borrará

el paso agitado, la brisa consumida llevará

mi olor y el gusto de mis órganos,

se encargarán del resto el olvido y

el horizonte que se extingue,

 

Contrasentido

Un pájaro que aúlla en luna menguante

un árbol que corre sobre sus manos lechosas

un perro con traje escribe en las cenizas

dos muertos matándose con navajas de agua

poemas en blanco que hablen de la negrura

poemas de hielo, de piedra, de lenguas no nacidas

un amuleto de pata de elefante colgado del pescuezo

 

Todo el contrasentido envuelto, arcano y antiguo

bajo mis párpados de experiencia mundana con rigor de vicio

con color de muerte

con visión de tiniebla temblorosa

con sabor de rancio en la cornisa de la irreflexión…

 

La triza

Ahora y ayer,

llega, me envuelve, la triza,

como niebla desenfrenada,

la rosa de polvo,

el viento que pretende los pechos

y te suda, te hiela, te golpea,

te salpica con el sol que muerde

los pómulos o con las lluvias

de negruras obligadas.

Es ceniza la que viene y te palpa,

es ceniza de lo que no fue estrella

ni vientre cósmico,

es resplandor de ninguna fuente

y de horas de hambre.

Comparece, se acerca, se revela,

lo que se levantó de la huella,

llega, es probable, de un dedo

de mis muertos y una vitrina

de momentos familiares.


Biografía

Alsino Ramírez Cañar, nace en 1965 en la ciudad de Guayaquil, Ecuador. Es ingeniero de profesión, gestor cultural y poeta. Es el creador y director de la “Asociación Cultural Aurora” dedicada a la difusión del trabajo de la poeta Aurora Estrada de Ramírez y de la cantautora guayaquileña Aurora Ramírez Góngora. Obtuvo una mención de honor en el III Concurso Nacional de Poesía David Ledesma con su poemario “De Dónde salen las Flores”, organizado por el Centro Cultural Ecuatoriano Medardo Ángel Silva de Guayaquil. Ha incursionado en la trova clásica consiguiendo el tercer lugar en el Segundo Concurso Internacional de Trovas Clásicas de Colombia. Forma parte de diversas antologías como la del “II Festival Internacional de Arte y Cultura Sangolquí 2020”, antología poética “Tiempo Fuera” de la Academia Nacional de Poesía de México, antología poética “Mis días en Cuarentena” de Editorial Sirena de Chile, antología poética digital de poesía latinoamericana "Alientos y Gritos Versales" de la gestora cultural y poeta Rosario de Fátima A´lmea Suárez, antología poética “Conexión Internacional Brasil – Ecuador” organizada por la Universidad Federal de Goias. Sus poemas han sido publicados por la revista “Almiar Margen Cero” de España, revista digital “El Elefante azul” de México, revista “Óclesis Víctimas del Artificio” de México. Invitado a exponer su poesía en el Encuentro Nacional de Poetas “Poetas en Julio” en la ciudad de Santo Domingo en julio del 2021. Ha participado de diversos festivales de poesía, como el Festival de Poesía de la UNEMI, Festival de Arte y Cultura Sangolquí 2020, Homenaje a Fernando Artieda, Tertulia Poética Brasil Ecuador, Verso y Converso, etc. Tiene un poemario registrado en el IEPI “El Hombre Fragmentado” y dos más por registrarse, ha incursionado en las artes plásticas como acuarelista. 

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