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Pamela Simoncelli (Chile)

 



En la poesía de Pamela podemos amar libremente. Sus versos surgen, tienen pies y manos, en ellos podemos crear nuevos mundos. Cuando tomamos sus textos nuestras manos se llenan de fuego y nos embarga el precioso silencio. De su boca huracanada despiertan las verdades, y podemos sentirla en su arquitectura impenetrable. 


Página del silencio

Quiero escribir una página del silencio, 

sólo para mí...sin ruidos, sin estridencias.

Para luego aparecer en Avenida Matta con Duble Almeyda.

En medio de dos grandes quesos...

Frente a la casa muda, silente cazurra...

bañada toda de ése sol de Marte.

Sol no terrenal.

Me siento en la cuneta

con las piernas dobladas, cruzadas y abiertas.

Aquí hay sólo silencios, 

que la gente coge y los hecha en sus bolsillos...

muerden una fruta o un silencio.

todos pasan desnudos...

con preciosos silencios oscuros.

Vuelvo a mirar la casa del frente.

¿Puede uno enamorarse de una casa, sus silencios, sus miradas...?

veo sus ventanas, galerías y puertas primorosas grandes, pequeñas y heladas.

Ha pasado un señor ventrudo que, al descuido, ¡ha dejado una de sus orejas abiertas, por donde ha caído ésta llave, una llave!

Lo llamo dos veces y es inútil.

Aquí donde todo es silencio...

mi boca piensa, no habla y existe.

Estoy con la llave pequeña...

¡y sí es de mi amada casa silente!

podré abrir la minúscula puerta...

pero algo me detiene,

¡no, quiero ser ladrona de su vida que es su silencio!

Sí yo lo cómo y bebo...

Quedará completamente vacía...

¡rutinaria y enmohecida!

La llave pequeña molesta y pica en mi mano.

De súbito veo al hombre ventrudo

acompañado de su hijo. Hago enormes esfuerzos por llamar su atención...

pronto le entrego la llave al pequeño silente.

Mientras el terco...

Sol de Marte, 

Sol no terrenal.

¡Se empeña en bañarnos

de rojos e ingratos rayos!

Entonces puedo amar libremente

a mi casa silente...

porqué ella es la vida del silencio.

Y yo sin el silencio no seré vida.

Es la casa vieja, 

la casa grande...

de arquitectura impenetrable.

¡Entonces puedo amar libremente

sin amarras a mi casa silente!

¡Y si no puedo entonces que venga luego la muerte!

¿Para qué vivir extraviada en medio de tanto griterío?

¡Qué me es indiferente!

Si lo que yo quiero es vivir abrazada, pegada a mi casa silente.

 

Poetas

No, vivimos sólo de pan...

también necesitamos poesía...

mi mente bulle, mi estómago gruñe,

mi cerebro se salpica de rabia,

de furia que no deseo controlar...

los versos surgen, tienen pies y manos...

caminan solos...

Los auténticos poetas no debemos, mendigar...

lo que es nuestro, todo es nuestro.

Somos pequeños, grandes dioses...

Creadores, nunca transcriptores. 

En nosotros habita un poder inestimable...

podemos crear nuevos mundos,

mariposas de alas gigantes,

ecuaciones de infinitos versos. 

Nosotros tenemos fuego en las manos,

bocas huracanadas, diciendo verdades,

pariendo versos, cabalgando en ellos...

nosotros emocionamos, 

nosotros somos poetas.

 

             Mutante

"En ésa soledad inquietante que 

transmuta dos mundos...te he de

encontrar".

 

                   Transfigurado,

                    humano

                    mutante...

 

Observo tu silente

columna vertebral...

me habla de tu carga,

de tu memoria...

 

De tu soledad errante,

en un planeta mudo...

que sólo despierta contigo...

 

Tú no existes en mi rutina...

ni en mi frente helada,

menos en mis pies descalzos.

 

Sin embargo, puedo sentirte...

me gusta escuchar de noche el

canto

de tus sílabas...

que me abrazan...

entonces allí eres tan cierto cómo el

amanecer.

 

Tú no estás en mi deber...

vives en mi Ser, en lo auténtico

de mi ingeniería, ¡en mi columna

chueca...que tanto te gusta!

 

En mi columna gastada, pero firme...

que tanto te gusta...en mis brazos alzados

hacia el infinito.

Allí vives mi amado...

ser mutante.

 

Los sin cuerpo, los sin sombra

Algo o alguien decía

con voz de sentencia:

"Y así fue y así será, 

algún día saldrán

los sin cuerpo,

los sin sombra".

Miré arriba,

hacia los lados.

Nada vi.

Solo abajo 

observé al pequeño reptil

marchar,

ya sin cuerpo,

ya sin sombra.

 

Biografía

Pamela Simoncelli nace en Santiago de Chile, un 05 de junio de un año de la década del setenta. Confiesa que desde muy niña supo que la literatura sería una parte medular de su vida.  A los 12 años publicaron su primer cuento llamado "El gato que perdió sus siete vidas."  Desde entonces, no he parado de escribir. 

En el año 2014, se graduó de Profesora de Educación general Básica con mención en Lenguaje y Comunicación de la Universidad Finis Terrae.

En 1995, aparecen algunos de susu poemas en la antología "Desatados soles", patrocinada por la SECH, Sociedad de Escritores de Chile. Es titular del grupo literario "Amigos del verbo verde", donde publican diariamente escritores y poetas de diferentes países.

Embajadora en Chile de Arte Poética Latinoamericana APL.

Coordinadora en Chile de la Academia de Literatura Latinoamericana de San Luis Potosí, México.

En 2016, su amiga colombiana Yasmina Scarpetta la invita a escribir un cuento a dos manos. Y así nace el cuento infantil "¡Toc, toc! la puerta de los sueños", con algunas ilustraciones de mi hijo Cristóbal.

A fines de 2018, aparece en EEUU, "Eclipse II", antología de escritores hispanos. Fue la única escritora chilena seleccionada y publicada por Editorial Hispana.

En el curso de 2019, se publica en EEUU, la antología "Los 100 mejores escritores de Latinoamérica". También editada por Editorial Hispana. 

En 2021 un año aún de pandemia, aparece en la Antología Histórica "Un virus sin corona. Resiliencia". Publicada por la Academia de Literatura Latinoamericana.

Y dentro de este año Finalmente lanzó su Libro "Yuxtapuestos poemas y relatos", por editorial Santa Inés, en mi Chile amado.

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