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Gaby Sambuccetti (Argentina)


La poesía de Gaby nos aborda con cuidado, con esmerado diseño. Su verso es tan fuerte que explotan en nuestras hojas dejando caer la espina.  Su historia nos besa, se hace fuego, se convierte en frase inspiradora. La poeta se vuelve rosa y muchos de sus pétalos esconden esa belleza inusitada.

Mi vulnerabilidad

Escribo en una oficina,
mirando a mi jefe con seguridad.

Guardo todos los archivos,
digo, una y otra vez, “Estoy bien, gracias”.

Camino por un pasillo con un tubo de luz amarillento
y de bajo consumo
sobre mi cabeza.

Mañana me van a despedir
o voy a ser bulliada
o acosada.

La frase inspiradora de mi taza dice que hoy fue bueno,
pero mañana va a ser mejor.

Mi jefe no quiere que sea fuerte como él,
pero después de haberme tenido que reconstruir,
una y otra vez,
ya sé que nada es más fuerte que la vulnerabilidad.

Algunas veces,
solo quiero darme un beso
en mi propia frente
antes de quedarme dormida.



Mi coraje

Imagínate un cuarto lleno de gente
rechazando tus versos.
Imagínate un cuarto lleno de gente
criticando tu carrera.
Imagínate un cuarto lleno de gente
riéndose de cómo te ves.

Imagínate todo eso de nuevo,
pero en vez de estar en ese cuarto,
estás muerto.

Si, ya no te importa.


Mis raíces

Uno cree que es un árbol
con raíces gruesas
conectadas a la tierra.

Creemos que la historia es nuestra propiedad.

No podemos ver la realidad: no tenemos corteza.

Si alguien nos pisa, vamos a sentir nuestro ego crujiente.

Somos menos que polvo.
Somos una hoja que cae.

Y la belleza está escondida
en la manera en la que caemos.

Mi caja

Tengo una caja
enterrada en mi pecho
cubierta de polvo.

Tengo una alarma en la caja,
y suena cada vez que hay hombres
blancos, ricos,

en los estantes de esas bibliotecas.

Suena cuando un político está cantando y bailando,
y robando.

Suena cada vez que…
Suena.

Y trate de romper un lado de la caja para detenerla,
pero mis manos empezaron a temblar.

Una vez estaba en el supermercado,
pero la caja estaba vibrando:
un planeta entero sangrando
en el nombre de la industria alimenticia.

Era como un hospital lleno de cajas preparadas
con cuidado, con esmerado diseño,
pero todas sin alarmas, con sonidos en los lugares
incorrectos: cajas registradoras, puertas, mi pecho.

Estaba pálida y perdida,
Mi cuerpo no podía soportarlo.
Corría.
Iba hacia adelante, pero estaba sola.
No podía detenerla.

Todavía sigue allí: temblando, vibrando,
buscando, revelando. 


Mi rosa

Nos dicen que somos rosas. 

Primero nos vacían y después nos tiran. 

Nos volvemos la rosa de una terrible canción. 

Cuando nos llaman así, 

no nos dicen, por ejemplo, que muchos de nuestros pétalos 

se caen en la ducha por estrés. 

No nos dicen que nuestras amigas, 

son cortadas 

y vendidas. 

Nuestras semillas se suicidan 

o se secan 

en la tierra. 

Vivimos en macetas que se estrellan una y otra vez.

Y las gotas de lluvia explotan en nuestras hojas 

verdes. 

Pero resistimos: infértiles como siempre. 

Dejándonos crecer las espinas. 

Dejamos que nuestra esencia se eleve 

en nuestros cuartos. 

La dejamos que toque el techo, que se vuelva incienso. 

Que se vuelva un fuego, 

cocinándose a media temperatura, 

en nuestras propias casas. 

Desde afuera la gente va a decir: 

esa es la casa de la pasividad. 

Van a subestimar el incendio.

Siempre lo hacen.


Biografía

Gaby Sambuccetti (Buenos Aires, 1986) es Lic. en Escritura Creativa otorgado por Brunel University, Londres (First Class Honours) y profesora de literatura (Argentina). También realizó un curso de Inglés Antiguo en la Universidad de Oxford. Actualmente está realizando un máster en King’s College London (Londres) en Literatura Latinoamericana para el cual le fue otorgada la beca Von Schlippenbach. Es la directora y fundadora de la organización de La Ninfa Eco con sede central en Oxford.

Fue directora de eventos literarios del grupo Oxford Writers’ House (Oxford) que trabajaba con la Universidad y la comunidad de Oxford. Durante el 2019 Fue parte de un debate en el Parlamento Británico sobre escritura y medios digitales.

Leyó sus poemas en universidades como la Universidad de Oxford, SOAS,  Brunel, Salisbury (USA) y Northern Colorado (USA).

Es la autora de Al nudo lo que nos quitóLos vidrios aman quebrarse The Good, The Bad & The Poet. 

Participó de eventos y festivales internacionales recitando sus poemas, impartiendo charlas, talleres y cursos literarios. Sus libros, publicaciones y colaboraciones aparecen en distintas revistas literarias de Latinoamérica, Europa y el Reino Unido, Asia y Estados Unidos (en diferentes idiomas).

Está radicada en el Reino Unido desde finales del 2012.

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