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Eduardo Bechara Navratilova (Colombia)


La poesía de Eduardo nos tomará por sorpresa, nos vislumbrará en el reflejo de la madrugada. La palabra de Bechara nos hará poderosos, le cantaremos al mundo que la vida existe entre las grietas. Su voz nos hablará desde el silencio, con una caricia redonda, con un rayo de luz desde el interior de su cuerpo.  Nos embarcaremos a su carrusel poético, aquel que palpita hacia la cruda verdad, para afrontar la vida con un salto en paracaídas.

     EL FÜHRER: OJOS SOBRE CHECOSLOVAQUIA

Quiero el poder. Quiero a Austria. Quiero a Checoslova-

quia. Quiero los pies blancos de una bailarina; quiero a los 

ojos negros de mi perro. Quiero el jardín de flores lumi- 

nosas, el verdor de la madrugada, a Europa entera unida a 

mis pies. Quiero los Sudetes, el hilo eslavo en la sangre de 

Alemania.

           Una excusa, una que pinte de negro las paredes: el 

pobre nivel de vida en los ojos de un reflejo.

           Konrad Henlein ven a mí, tu Führer, Alemania 

exige a Checoslovaquia autonomía para esas tierras de 

lomas cristalinas.

           Francia, Inglaterra, cachorros del miedo, le pedi- 

rán a Beneš aceptar. Beneš tiene ojos de agua, y en su 

dulzura caerá también su pueblo. ¡Muevan al ejército! 

Ordeno, y te firmo esta directiva: guerra secreta contra 

Checoslovaquia.

        Pase lo que pase, la tomaremos por sorpresa, pasé 

lo que pasé, la tragaremos, sapo que engulle al hermano.

        Ven aquí, mi hermoso Blondi, quiero darte una 

caricia redonda. Tú respondes a mis comandos. El resto 

de humanos son la corriente de nuestro Elba.


CANTA EL CORO:


Una chispa. Cualquier excusa. La pelea sobre la mesa; juego de 

cartas. En la pelea todos pierden, aunque alguien gane; en la pelea 

afloran los instintos más mezquinos, los instintos más humanos.



            RESISTENCIA CHECOSLOVACA:

                  GRITOS ANTES DE MORIR



Reina la caída; la muerte nos hace grandes; en la ausencia 

el pájaro de la noche reivindica el temblor; sin el miedo 

nos hacemos poderosos; con nuestro valor le cantamos al 

mundo; gritamos: somos dueños de nuestras ciruelas y la 

vida existe entre las grietas.

        Un aullido es una adoración, un refugio, una tum-

ba. En nuestro mundo florecen los gajos de las manzanas

podridas.


CANTA EL CORO:


En el ascenso de toda águila hay una caída estrepitosa.



                TENIENTE CORONEL JOSEF BALABÁN:

    AGUANTAR DESDE LAS COMISURAS DE LOS LABIOS


Me fortalece el silencio. No diré una palabra así los chilli- 

dos me levanten de esta camilla de moribundo.

            Mientras más duela el punzón, mientras más me 

pince la tenaza y menos dientes tenga, seré más ligero en 

la borrasca que me aleja.

           Estos carniceros llevan en su mirada la ruina de la 

especie.


CANTA EL CORO:


En medio del dolor crece la hierba frente a la laguna.



             CAPITÁN KAREL NAVRÁTIL:

                  SALTO A LA DIGNIDAD


Te llevo aquí conmigo, Checoslovaquia, en el fluir de mis 

venas aceleradas, en la sonrisa de Hana y en la de todos 

nuestros huérfanos.

           Soy éste que se prepara para afrontar la caída, el 

que lleva el pulso de los perros que le ladran a la noche, el 

que palpita hacia la nada.

           Con una caída comienza un nuevo despertar, un 

hombre encuentra el camino para volver a su patria, un 

padre reclama el brillo en el rostro de su hija.

           A la puerta me acerco. Agujas de frío punzan mi 

carne. Espero el momento, oigo la orden y me entrego a 

los primeros ojos puestos a lo negro, el vacío de las pala- 

bras, el primer golpe, el primer aterrizaje a la punta de los 

pinos y el primer descender de un árbol que lleva la voz 

de nuestras mujeres.

          Doy pasos sobre el colchón de acículas. Aquí 

vengo, Checoslovaquia, aquí vengo Vladislav y František, 

hermanos míos.

          Hana de ojos miel, te vislumbro en el reflejo de la 

madrugada.


CANTA EL CORO:


Todo vuelo inicial marca un punto de partida y un camino

zigzaguente.



                           MILADA NAVRÁTILOVÁ:

                  SANGRAN DELIRIOS DESDE PRAGA


Te mostraré los ojos, hija mía, mis manos humedecidas, 

este rostro herido que cargo como fantasma.

          Es Milada, tu madre, te hablo desde el silencio  

que se impone en las paredes de este sanatorio. Praga es 

una mujer de ojos celestes que también llora. Aparte de tu 

ausencia, sufro la vejación de doctores que sacan de aden- 

tro sus perros muertos en época de guerra.

         Ni te imaginas mi presente. Habito un cuerpo que 

sigue siendo mío, mas las miradas parecen ahora tener 

vida propia. Mis palabras no son el río de la infancia, el 

eco de la juventud, los bosques llenos de champiñones ni 

las praderas sobre las que dancé.

        Ahora nadie parece entender que un rayo de luz  

se perdió al interior de mi cuerpo, que lloro el mutismo  

de tu padre, el aire hunde alfileres en mi piel al pensar 

en su abandono.

        La barbarie se aproximó a nuestro jardín justo 

cuando florecían los crisantemos.

        Las mejores fotografías de mi vida son ahora un 

carrusel que desciende. Me lleva al fondo de esta tierra 

donde he podido ver las vetas de la piedra, esa huella que 

vamos dejando sobre la corteza, tus ojos.

        Me imagino besando a Karel de nuevo, con tu 

canto de niña alegre junto a nuestra cama. Sueño que te 

cantamos: hija, algún día serás anciana. Cierra los ojos, 

Hana, con la yema de tus dedos toca mi nariz, toca mis 

labios suaves, huele mi cabello, las glicerinas de las man-

zanas con las que me bañó mi abuela. Pon tu oreja sobre 

mi vientre. Aún no has salido de mi cuerpo.


CANTA EL CORO:


En todo encuentro hay dos ramos de flores recién cortadas.



Biografía

Bogotá, Colombia, 1972. Estudió Derecho y Literatura en la Universidad de Los Andes, Bogotá, y tiene una Maestría en Escritura Creativa en la Universidad de Temple, Filadelfia, EEUU, donde fue profesor de Escritura Creativa (Creative Writing) y Escritura de Negocios (Business Writing) en 2009 y 2010.

Novelas publicadas: “La novia del torero” (2002), Editorial La Serpiente Emplumada, “Unos duermen, otros no” (2006), y “El juego de María” (2015), Editorial Escarabajo.

“Las maravillas de Alicia” (2017), Editorial Escarabajo, es su primer libro de cuentos y “Paracaidistas de Checoslovaquia” (2020), Nueva York Poetry Press su último libro de poesía.

Antologías publicadas: “Breve tratado del viento sur – antología poética de la Patagonia argentina”, (2018); y “La vida es bella – antología poética de cine (2019), Editorial Escarabajo.

En 2016 fue galardonado con el premio Andres Bello, por la Fundación Andrés Bello con sede Madrid, España, por su obra narrativa completa.

Desde enero de 2013 se encuentra realizando un viaje continental por Sur América en desarrollo del proyecto En busca de poetas, con el objeto de descubrir poetas editados e inéditos, documentarlos y publicar antologías de poesía suramericana por países y regiones.

Eduardo es editor de Escarabajo Editorial, dicta talleres de narrativa y poesía, es bloguero de El Tiempo, conferencista y colaborador de diarios y revistas literarias.

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