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Entradas

Sergio Aguilar Cuenca (Ecuador)

La poesía de Sergio derrumba lo cuerdo hasta dejarlo inhabilitado. Sus versos embriagan las fieras que llevamos por dentro hasta que la lluvia bese una taza llena de madrugadas. Las palabras de Aguilar tienen memoria roja por eso sus poemas fecundan el vientre de la tierra. Su verbo se vuelve carne y la soledad una metáfora. Poema de la Obra “Germen”, ganador en el III Concurso Nacional de Poesía David Ledesma por el Centro Cultural Ecuatoriano Medardo Ángel Silva. ¡UN DISTINTO! [¡*!]   A Luis Franco., el asterisco. [¡Salva!] Se abre el poema || [¡Pianísimo!] A ti que no encadenas ni colocas bozal a las palabras dejas que la espuma se derrame entre los dientes la rabia/la locura. [¡Vuela!] A ti que derrumbas lo cuerdo hasta dejarlo inhabitado y con barro moldeas lo incuerdo. [¡Crea!] A ti que vistes a los cielos con vestidos de novia colocas estacas al mar para que sus crías no huyan. …desayunas rocío cuando tienes tu taza llena de madrugadas […] Ves...

Victoria Arce (Argentina)

La poesía de Victoria nace fruto de la persistencia. Sus versos atraviesan el sonido del mar buscando una salida, otro aire, una realidad. Leer a la poeta Arce conmueve, nos llena de emociones, nos invita a navegar por corrientes donde impera el arte.   I me atraviesa el sonido del mar que se oye desde la arena tengo los ojos abiertos, pero hacia adentro afuera todo sigue: las conversaciones, los gestos, las risas   yo tengo mis propias aguas tan mías como mi nombre me dejo ir con la corriente dulce yo tengo mis propias aguas aunque temo permanecer en mi propio vientre.   II permanecí cien años en el desierto sin profetas buscando una salida fui precavida el viento soplaba en contra nublándome la vista   es tan blando ahora el camino que temo que sea una trampa un último rodeo y habré salido de este pozo inmenso de arena   llevo conmigo una flor de cactus         ...

Yhonais Lemus (Venezuela)

Yhonais le da al poema lo que pide.  Sus versos son flores de la mimosa de donde nace la voz dulce. Aparece con la palabra humilde oscilando entre el pasado y el futuro, acariciando la poesía como si fueran tulipanes. Su texto es el agradecimiento a la vida. enero sigue siendo esta misma puerta oscilando entre el pasado y el futuro estas mismas paredes agrietadas por el sol      por la vida estas mismas ventanas cortadas por la luz esta claridad aprendida a golpes   y aunque quisiera hablar peste y odiar porque he perdido porque la muerte también está no puedo   en casa me sale la voz dulce versos como flores de la mimosa tengo en la boca un canario inflado de fe       que canta sin dioses sin espejismos   ahora entiendo que he regresado después de tantos tiempo para enterrar mi voluntad y darle al poema lo que pide   destellos  aliento   paz ...

Alexander Ávila Álvarez (Ecuador)

La poesía de Alexander jamás cesa. Sus versos son las gotas que se suspenden sobre la noche para comenzar a florecer en una nueva hoja. Las letras de Ávila nos despiertan del olvido hasta pintarnos una y otra vez lo cálido que puede ser vivir. ****   A lo lejos miras el árbol que fue tu casa y de la misma rama que caíste ya brota una nueva hoja (más grande y verde) y no hay viento que te levante pese a que en el aire te resignas   la lluvia que viene desde adentro jamás cesa   Amitriptilina Land El desconsuelo de un hombre que con sus últimas monedas alcanza a comprar una botella para sobrevivir a su noche y que en un descuido la derrama por completo   un chat en línea dejando mensajes que se leen en otra habitación mientras la mente succiona hasta el tuétano de tu mirada el wifi intermitente que llega solo al rincón donde guardas su despedida para que no te alcance más el dolor   tu canción favorita que calla de...