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María Auxiliadora Balladares (Ecuador)

Los versos de María Auxiliadora vienen cargados del desenfreno de unos cristales arrumados para alzarse sobre los diez mil amperios y en esa ola inesperadamente el tiempo se detiene; es en ese momento donde permanezco inmóvil y admiro sus letras y entonces beso su poesía con la alegría nítida y la bondad que precede. Así Balladares inventa los vocablos imposibles llegando a escribir cartas de amor pobladas de sonidos nuevos. Su texto poético es como el esmalte de una pared vencida que brilla dulcemente, que abren todas las puertas de nuestro imaginario, donde es tan sencillo sonreír. De Poemas de amor (inédito) “El parlamento enamorado y la extraña ave” Tan largo es mi parlamento enamorado que le brota un diente de leche con el que dice palabras como si fuera un infante Existe cuando despierta a la vida el ceibo al posarse sobre él una blanca y extraña ave Es un misterio el silencio cuando tan largo es mi parlamento enamorado En cualquier instante me lle...

Paola Andrea Hernández González (Colombia)

Paola nos llevará en una profunda ola de pasión, donde sus letras se convertirán en esos orgasmos que nunca se apagan. Sus poemas nos catapultarán a un naufragio entre libros, en la que su palabra tomará la forma de los pétalos que abrazarán el frío para convertirlo en abrigo. Los versos de Hernández prenden y apagan el interruptor interior de nuestros deseos, haciendo que durante la noche nos volvamos lluvia, en la madrugada seamos suspiros, y durante la mañana despertemos siendo alas que traen poesía. Suspiro de madrugada Y si vivieras conmigo, Guardaría mis poemas en tus clavículas Y tus besos en mi ombligo. Si vivieras conmigo, Te dejaría mis bragas bajo tu almohada Para que sientas calor en mi ausencia. Te despertaría desnudando mi cuerpo entre poemas Y en la noche no existiría frío Porque dormiríamos entre naufragios de libros Que nos llevarían en una profunda ola de pasión Mientras acaricias mis tobillos. Precipitación Trato de nacer ...

Eliana Requenez (Nicaragua)

La poesía de Eliana pone al mundo de cabeza, en sus versos se siente un fuego abrasador y todos los suspiros se rompen hasta que la cordura cede. Cada palabra que escribe Requenez es una caricia leve, expresando más de lo que pretende y seduciendo más de lo que imagina. Sus letras van por la vida, sanando las heridas que solo quedan cuando se ama de verdad. Intangible Muero un poco, cada vez un poco más, cuándo un suspiro se rompe, en un beso que no te puedo dar. Por un instinto vago de anhelar tus besos, por el dolor amargo de este maldito miedo, de estas ansías de dispersa agonía; me dueles... Y sin dejar heridas, cuando en mis sueños te deslizas y en el arco de tu espalda mi imaginación habita, te siento frágil y breve, cautelosa ardes y dueles... porqué estas ausente, y al gustarme como gustas la cordura cede, y te doy un beso sin soltarlo de mis labios... y antes de llegar a tus labios... muere; He de encerrarte en mis pensamientos, en una obsesión m...

Lisbeth Piloso Pilco (Ecuador)

Lisbeth el mundo cree en ti. La poesía de Piloso encuentra una insuperable caricia y una perfecta armonía de cuerpos. Ella se desvive entre sus versos para entregarse al día como si fuese único, compareciendo sin mentiras para no morir en la verdad. Sus letras trasmiten al lector un murmullo de libertad con sueños fascinantes. Su texto es una invitación para atrevernos a leerla sin miedo y dejar a nuestra locura sucumbir entre una sonrisa coqueta de atracción desmedida, quien sabe si manoseando los buenos deseos o evolucionando en el inconsciente al final del momento. Besas el futuro A través de las estrella la veo ser feliz Nadie dijo que la felicidad se llamaba sacrificio Los planetas se alienaban en una sonrisa Pero la sombra de sus pendientes la distraían. El mundo cree en ti, pequeña de grandes cachetes Luces como el arcoíris del pacto de supervivencia Aunque tus pensamientos se inundan de vergüenza. Eres perfecta en tu imperfección y cual depredador disfru...

Eduardo Rodríguez Cucalón (Ecuador)

La poesía de Eduardo es como la frescura vivificante de la mar y la blancura llameante de sus sales. Cuando recibió el don de la palabra, sus versos comenzaron a embriagar como el rubio fermento de la caña, porque sus letras son precisas al punto de verter la musicalidad de sus escritos en todos los ríos generosos de la vida. Rodríguez nos invita a descubrir continentes de poesía y navegar junto a él en la barca de las ternuras y esperanzas, donde el poder de sus textos formarán los ciclones que avienten de la tierra de sus lectores a los que prostituyen la libertad y los ideales. Leonor Quién pudiera tener la palabra precisa para cantar la armoniosa belleza de tu liviana arcilla! Quién me diera el don de la poesía para cantar el milagro maravilloso de tu delgada espiga! En qué divino cántaro derramó la naturaleza todos sus sortilegios para crear la delicada luz de tu divino cuerpo y las virtudes diáfanas de tu exquisito espíritu! Con qué néctar se hizo...

Yankilé Hidalgo (Cuba)

Yankilé, la poeta del nombre fiable. Va robando sueños al azar para ir estrenando un cúmulo de sonrisas entre sus lectores. Sus valientes letras la hacen una mujer con agallas, y aunque lleva rabia en los mil costados, la hemos visto columpiándose entre la belleza de su inocencia y sus versos copados de esperanza, aquellos que sacuden estrofas sobre su boca llena de nobleza para definir el destino no solo suyo, sino también el de los vivos y el de sus muertos. Sin mucho esfuerzo He visualizado tus manitas cuando tomaban algunas hojas de algún jardín al que creías enorme ante ti Te imagino dando tus primeros pasos, Acariciando un perro Alegrándote al ver tan cerca el mar. Dime, ¿en qué momento te volviste tú en el canalla que hoy eres, Juan? Robando sueños al azar, Arturo, con ese rostro amable y bonachón y un cúmulo de sonrisas por estrenar. ¿En qué momento, Pedro, sorprendiste al mundo con una falsa promesa y una ferviente inútil castidad tan intransi...